Autora: Laura Borrego Gómez

PARTE II

¿Por qué murió Marisela?

Desde el punto de vista clínico diríamos que Marisela murió por un síndrome que se puede dar en las embarazadas, y que tiene que ver con su tensión arterial, conocido como preeclampsia. Esta preeclampsia derivó en convulsiones. En este momento hay que realizar cesárea para salvar tanto a madre como a bebé. Una vez en quirófano, Marisela sufre una hemorragia la cual le conduce hasta la muerte.

Pero, ¿Es realmente esta la causa de la muerte de Marisela?

La muerte de Marisela, de origen aparentemente clínico, tiene sus raíces en tres determinantes muy claros: Ser mujer, ser pobre y vivir en un contexto de baja renta. Además, si le añadimos que era indígena, tenemos el billete en primera clase hacia una muerte asegurada.

El simple hecho de nacer niña en una familia pobre de un país pobre ya está decidiendo el futuro de esa niña, por supuesto, nada prometedor. Las niñas de familias pobres muy precozmente se ven obligadas a abandonar la escuela (si es que llegan a asistir) para adoptar el ejercicio de las tareas domésticas y de cuidado del hogar, históricamente ligado a la mujer, por lo que su nivel de alfabetización es escaso, a veces nulo, arrastrándolas en un futuro próximo a los trabajos más simples y con sueldos precarios, en el caso de que algún día accedan al trabajo “asalariado” y no se dediquen íntegramente a las tareas de reproducción y cuidado del hogar. Apenas siendo adolescentes se les concierta uniones o matrimonios de conveniencia con hombres que puedan mantenerlas económicamente. La falta de empoderamiento y de toma de decisiones que acompaña a la mujer desde que nace hace que en su matrimonio no tenga capacidad de decisión, de cuántos hijos quiere tener o cuándo quiere tenerlos. Esta falta de poder y decisión en sus relaciones sexuales hace que las mujeres sean utilizadas únicamente con fines reproductivos hasta conseguir tener el hijo varón deseado en toda familia y, una vez conseguido, la mujer queda relegada como objeto sexual al antojo del hombre para satisfacer sus necesidades sexuales cuando él quiera.

El papel de la mujer relegada a la función reproductivo, tanto en el sentido biológico como doméstico, sitúa a la mujer en una dependencia económica respecto al hombre, por lo que en muchas ocasiones, ante la aparición de un proceso de salud-enfermedad, la decisión de acudir al médico la tiene en último lugar el padre de familia como administrador de la economía familiar y, por tanto, figura que representa el poder.

Por otro lado, es habitual que las clínicas o consultorios de salud de las comunidades indígenas cuenten con recursos muy limitados, tanto materiales como humanos. Además, el personal de salud en muchas ocasiones no está capacitado de la manera adecuada, por lo que la atención en salud que se ofrece a la población no es la óptima, influyendo así en el diagnóstico y tratamiento de las personas y, en definitiva, en la salud última de la población.

Por último, el hecho de ser indígena es motivo suficiente para sufrir el racismo y la violencia estructural propias de las instituciones vinculadas al gobierno. Es vergonzoso ver cómo en los hospitales municipales de comunidades indígenas, donde el porcentaje de población indígena es de más del 90%, apenas existen traductores que puedan comunicarse con ellos y explicar todo lo relacionado con los procedimientos que se lleven a cabo. Además, que la atención y las prácticas realizadas en esta población son bastante cuestionables y dudosas. Para ejemplo, el caso de Marisela, el cual todo él es un despropósito: En sus informes de derivación de la clínica al hospital se explicaba bien claro que tenía antecedentes de tensión arterial en el embarazo y, posteriormente, en los informes del hospital que nos entregó su esposo pudimos ver como muchos días ni se la tomaron. Tuvo que esperar 4 horas en la sala de urgencias a ser atendida, en pleno proceso de parto y seguramente, de no haber convulsionado, hubiera tenido que esperar más o quién sabe si su hija hubiera nacido ahí mismo. Este es un claro ejemplo de violación del derecho básico a la salud

Para ir acabando, podemos concluir que el hecho de ser pobre y de ser mujer en un contexto de baja renta supone mayor probabilidad de morir. Esto se conoce como desigualdades sociales de salud, puesto que el hecho de enfermar o morir tiene su origen en razones de clase y de género, siendo esto totalmente injusto y evitable. Además, cabría conceptualizar la muerte de Marisela como mortalidad materna. Por el simple hecho de dar vida, la mujer muere. Y aquí, cabe preguntarse: ¿Es la muerte materna un feminicidio?

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